El duque de Salvatierra abandona La Promesa impresionado por la humildad de Curro, quien declara estar en paz con cualquier resolución real sobre su título.
El duque de Carril chantajea a Manuel: o aumenta su inversión o revelará al emisario real que Vera es su hija y que los Luján la han tenido “secuestrada”, arruinando la restitución del título de Curro.