Adriano moviliza a todos para reformar el refugio y causar buena impresión a Pilarcita, una tarea crucial para la que Martina necesitará la inestimable ayuda de Jacobo por sus contactos.
La impactante confesión de Pía sobre su responsabilidad en la muerte del barón de Linaja desata la ira y el dolor de Curro, que se siente profundamente traicionado por su silencio.